Alfabeto convencional del oprobio
Conocerse asimismo: Era un tipo tan trivial y poco interesante que quedó totalmente fuera de su propia biografía.
El tunante: El tipo tiene poca cosa en la cabeza y ese poco está de más.
El superhombre: Era un tipo que cada día se esforzaba para ser mejor. Tan grande fue el progreso que llegó el día en que desapareció.
Lo fatal: Es uno de esos tipos que se destacan por su irrevocable vocación de no hacer falta.
Pruritos: Era un tipo tan concienzudo que hasta besar a su novia lo hacía personalmente.
Pobreza: Era un tipo pobre, más por el ansia de ser más rico que por lo que le faltaba.
Utopía y veleidad: Es uno de esos tipos que están tan seguros de lo que quieren que nunca lo alcanzan.
Corruptibles: Es un tipo de esos que suscriben a todas las opiniones ajenas, y aun a cualquier otra.
Charlatán ubicuo: El tipo es tan locuaz que no se nota que ya no está.
Afanes: Es uno de esos tipos que poseen un desmesurado afán de exhibir su dificultad para pensar.
Arte de disertar: El tipo dio, contrariamente a lo que se esperaba, una conferencia tan buena que casi no le hizo falta participar en ella.
Perseguido: Es uno de esos tipos que creen que todo lo que no es elogio va en contra de ellos.
El distraído: Un tipo tan distraído que en vez del cigarrillo se apaga él mismo en el cenicero.
Crimen y castigo: Es uno de esos tipos a quienes habría que castigarlos por lo que dicen y premiarlos por lo que dejan de decir.
Estulticia palmaria: Es uno de esos tipos en quienes resulta admirable la involuntaria omisión de más de un atisbo de genialidad.
Adulador: El tipo era tan adulador que bastaba que alguien dijera "¡Qué calor!" para que comenzara a sudar.
Cándido: Uno de esos tipos que porque desconocen la ley de gravedad creen que no se van a caer.
Poetastro: Un tipo que sube a los trenes pero elige cuidadosamente los que se quedan en la estación.
Pedantería: Es uno de esos tipos que se deleitan infligiendo a los demás todas las circunstancias de sus autobiografías; circunstancias generalmente insignificantes y no pocas veces apócrifas.
Poco romántico: Un tipo para quien el amor no es sino aprovecharse del error de una dama.
Límites: Es uno de esos tipos que olvidan que "para conocerse a sí mismo" se requiere un mínimo de objeto a conocer.
El excéntrico: Es un tipo que aspira a ser original, pero careciendo de los medios necesarios para lograrlo.
Codicia: Un tipo que jamás cambiaba de vereda por no querer dejar una.
Humanitariamente: Un tipo cuya única manera de ser altruista consistía en evitar el trato con los demás.
Costumbres: El tipo era uno de esos viejos que ya sólo conservan el mero hábito de vivir.

